Pastas Baccino

Cuenta la historia, que allá por 1926, se funda una fábrica de pastas llamada Baccino, ubicada en 8 de Octubre 3995-99 esq. Porvenir, con el teléfono 548 del barrio la Unión. En su fundación por el Sr. Juan Baccino, la fábrica contaba con 5 ramas diferentes de productos: fabrica de pastas, productos porcinos, almacén, fiambrería y carnicería.


En 1950 llega a nuestras tierras, procedente de Treviso (Italia), Don Domingo Pizzinat, con una valija llena de ilusiones, buscando un futuro para él y su familia; dejando atrás un país en guerra, que lo tuvo a mal traer en sus funciones de cocinero de la cruz roja. Luego de trabajar en varias actividades en el campo y en la ciudad, como todo inmigrante en aquellas épocas, llega a Pastas Baccino para hacer unas "changas" de galponero, recomendado por un amigo que trabajaba allí. En esos tiempos la fábrica se encontraba en manos de Don Segundo Olaizola (Esposo de Dora Baccino, hija de Juan Baccino).


Domingo, por sus raíces y conocimientos de cocina, se interesó mucho por el trabajo de la fábrica, y al ver que había realizado un excelente trabajo, Segundo le ofrece un puesto de ayudante de oficial. Trabajaba por las mañanas y por las tardes se dedicaba a estudiar todo lo relativo con la elaboración de pasta fresca. En 1952 el oficial renuncia y Segundo le ofrece el cargo a Don Domingo.

En 1954 llega la familia de Don domingo, su esposa María Teresa Stival y su hijo Vittorio, que también comenzaron a trabajar en la empresa. Segundo, previendo su jubilación, le ofrece a Don Domingo formar una sociedad, permaneciendo hasta 1964, en donde finalmente queda en manos de la familia Pizzinat, hasta el día de hoy.